4 de mayo de 2010

Lindes


Dicen que no hay mayor desprecio que no dar aprecio; dicen también que el que calla otorga, y a veces pienso que por no alzar la voz callo demasiado... Todo esto viene a cuento de una tontada aparecida en la prensa hace cosa de un par de semanas. En ella un cierto grupo asturiano autodenominado Conceyu por la Normalización anunciaba haber enviado una carta a la diputación provincial de Lugo exigiendo la 'devolución' de cuatro concellos del oriente gallego a Asturias, concellos que en el pasado habrían dependido eclesiásticamente de Oviedo, y que caracterizados al parecer por la tipología constructiva de los hórreos y por el paisaje montuoso (como es bien sabido el hórreo cuadrado sólo puede ser asturiano, y Galicia carece de montañas), no pueden sino pertenecer Asturias.

En todo caso toda historia tiene un antes, y el antes de esta historia sitúa no sólo estas tierras, sino también los actuales concellos asturianos de Íbias, San Martín, Santa Eulalia y Villanueva de Oscos, o los leoneses de Balboa (¡Val Boa!) y Vega de Valcarce en Galicia. Veamos, primero ya la “Descripción del reyno de Galicia” (u otros mapas como ese) presentada por Fernando de Ojea al Conde de Lemos hacia 1600 muestra claramente Burón o A Fonsagrada, así como el Bierzo hasta Cacabelos, como parte del reino de Galicia. Y aún antes los monjes de Villanueva de Oscos declaraban la galleguidad de su lengua en sus escritos, como puede comprobarse en los documentos conservados en el monasterio del mencionado lugar (véase el artículo dedicado al habla eo-naviega en la Wikipedia).

Y antes aún, en el año 916, vemos como ciertos territorios de Galicia son asignados a la sede episcopal de León por el rey Ordoño II (cf. España Sagrada, v. XXXIV, ap. VII, doc. 7):

“Adiicio etiam et in Gallecia ecclesias diocesales, quas concurrant ad ipsam ecclesiam, haec sunt: Valcarcel, Balbona, tria Castela, Cervantes, Navia, Virico, Arbosola, Soarna, Travesas de Fraxino, Ibias ambas, Ausegos et Neiro. In marina plebe inter Ebe et Asma...” ['Igualmente añado en Galicia las iglesias diocesanas que concurren con esa iglesia, que son Valcarce, Balboa, Triacastela, Cervantes, Navia, Virico, Arbosola, Suarna, Travesas de Freixo, Ibias, Oscos, Neiro. En la Mariña, las gentes entre el Eo y el Masma.”]

Curándome en salud, diré que el León de este tiempo se sentía gallego, cuando menos en un sentido geográfico, tal y como puede leerse en la propia documentación local:

“Domnis Sanctis atque gloriosis, & post Deum nobis fortissimis gloriosis Sanctae Virginis Mariae Reginae celestis sive venerande Sancte Cypriani Episcopi, quorum reliquiae recondite sunt sub aula idem gloriosis martyribus in civitate quae vocatur Legio, territorio Gallecie.” [… 'en la ciudad llamada León, en territorio de Galicia'.] (Esp. Sagrada, XXXIV, VII.3):

“Eclesia in loco Calzata que est sita super ripam fluminis cui nomen est Ceja in finibus Galecie” ['iglesia en el lugar de Calzada, que está sita sobre la ribera del río Cea en los confines de Galicia'] (año 904; Historia del Monasterio de Sahagún, apéndice III, doc. 2).

“super ripam fluminis, cui nomen est Ceja in finibus Galleciae.” ['sobre la ribera del río cuyo nombre es Cea en los confines de Galicia'] (año 905; ibidem, doc. 3).

“super ripam fluminis cui nomen est Ceja in finibus Gallecie.” ['sobre la ribera del río cuyo nombre es Cea en los confines de Galicia'] (año 922; ibidem, doc. 11).

Es decir, que en ese momento Galicia incluía la ciudad de León y se extendía hasta el río Cea, que corre hoy cerca de la frontera entre las actuales provincias de León y Palencia. Incluso un documento de la misma fuente (leonés, insisto) nos presenta al rey como reinando en Galicia, a secas:

“Regnante Veremundo Rex in Galecia” ['Reinante el rey Bermudo II en Galicia'] (año 997; ibidem, doc. 68)

Aunque otros ya muestran que León había ido desarrollando su personalidad regional entorno al aula regia:

“Regnante Veremudus Serenissimus Princeps in Legione & in Gallecia cf.” ['Reinando el serenísimo príncipe Bermudo II en León y en Galicia'] (año 986; ibidem, doc. 63)


Y antes que esto, ya en época romana, las lindes de Galicia y Asturias por la costa no estaban, como ahora, en el río Eo, sino en el Navia. Lo escribía Plinio el Viejo:

“regio Asturum, Noega oppidum in paeninsula Paesici et deinde conventus Lucensis a flumine Navia” ['region de los Astures, ciudad de Noega en la península de los Pésicos, y luego el convento Lucense desde el río Navia'] (Historia Natural, IV.111)

Mis disculpas si ha alguien he molestado, que no era esa ni mi intención, ni es mi voluntad calentar orejas.